14 de agosto de 2007

Argentino cabrón

Qué sorpresa me he llevado cuando he visto que alguien ha tubeado las gloriosas llamadas telefónicas de un argentino cabrón, un reverendo forro de las ondas que recibe el título de Dr. Tangalanga.

Ahí donde lo ven, a sus 91 años de puto, todo el act de este petiso consiste en tocar la moral por vía telefónica a todo cuanto se le pone por el medio a él o a cualquiera de sus admiradores. A saber, si yo tengo un vecino cuya perra no para de ladrar y me tiene toda la noche agarrado a la lámpara, puedo hacer dos cosas: una, llamar a su puerta y cagarlo a trompadas, con el consiguiente riesgo para su salud; otra, consignar al Dr. Tangalanga, nacido Julio Derizio, para que lo llame desde un teatro y se cague en la puta que lo parió de parte nuestra. Mucho más sencillo.



Otros llamados son un vendedor de cedés truchos, un colombófilo (o puto, es todo lo mismo), un boludo que aparca como el culo, o un tano hilarante que no deben perderse. Cuando no hay quejas de particulares, el doctor se dedica a llamar a anuncios de contactos gays para preguntar por el tamaño de las pijas, o a líneas de tarot para putear al personal, o que le rompa el orto una umbandista violenta. Ocasionalmente Tangalanga se topa con la horma de su zapato y recibe una respuesta a su altura; es el caso del encargado genial de una canchita para nenes.

Tangalanga empezó a gastar bromas para entretener a un amigo convaleciente. Años después, retomó la afición para entretenerse él mismo mientras se curaba una hepatitis. Fue ganando adeptos y decidió hacer lana con ello, porque el que no es cojo es puto para alimentarse, y Tangalanga no es puto, sino reputo. En la actualidad lo llaman desde los países vecinos a su Argentina para que vaya allá a joder, mostrándoles toda la mala leche de la que un bonaerense es capaz, y eso es mucha y muy agria.

Además de en su web, emuleando encontrarán carros y carros de emepetreses con la mierda de este ilustre sorete. Disfrútenlos. Y si tienen problemas con el idioma, acudan al diccionario.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La puta que te recontraparió. La concha de tu madre. Dejáte de joder con Tangalanga, que aquí en la Argentina nos tiene recagados ya. Qué quilombo te gastaste pibe. Seguro que allá es la masa, pero acá es un boludo regastado.

v a n i a dijo...

Vos no sos argentino ni en pedo, andá la concha de tu prima.