15 de julio de 2006

Déjà vu

Agosto de 1939.
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Unos soldados alemanes disfrazados con uniformes del ejército polaco –provistos, según algunos, por Oskar Schindler– se infiltran en la frontera polaca, y desde allí, montan una pantomima para justificar, el 1 de septiembre, la invasión alemana de Polonia.
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Ello provoca una guerra mundial.
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Ello sirve a Estados Unidos para reactivar, gracias a la industria armamentística, una economía dañada por la crisis que sufrían desde hacía una década.

Ello sirve a algunos supervivientes de la comunidad hebrea para desplazarse a la región de donde ésta es originaria y fundar Israel.

Ello sirve a Europa para deshacerse disimuladamente de su mayor peste: los judíos.


Julio de 2006.
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Unos soldados israelíes son secuestrados a poca distancia de la frontera libanesa –se especula sobre a qué lado de la misma–, y ello sirve a Israel para justificar una nueva invasión del Líbano, vinculando a Siria e Irán en la financiación y logística del grupo autor del secuestro.
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Ello provoca una guerra mundial.
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Ello sirve a Estados Unidos para ocupar Irán y Siria, después de Irak y Afganistán, ganando así acceso a importantes recursos energéticos y a emplazamientos estratégicos para contener la incipiente explosión económica de China en los años siguientes, reactivando de paso la economía propia, dañada tras 6 años de mala gestión.
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Ello sirve a Israel para deshacerse sin disimulo de su mayor peste: los árabes.
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Ello sirve a Europa para darse cuenta de que ni su Unión ni sus instituciones ni su economía ni sus políticos ni sus ejércitos sirven para un carajo.
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Pero esto es sólo una paja mental mía. No hay que tomarlo en serio.

9 de julio de 2006

Mentiras de Hollywood

Estás estupendo!

Mi contestador me borra los mensajes.

Ya tenemos la mitad de la financiación.

Yo estaba escribiendo un guión con Kubrick cuando se murió.

Has adelgazado?

Es un gran director de guionistas.

Le mandaremos el cheque a tus contables.

Nunca leo el informe de ventas.

Nunca leo las críticas de mis películas.

Esta noche me leo tu guión.

Me encantaría ir, pero este fin de semana estoy en Aspen.

Respeto mucho su integridad artística.

No es por el dinero.

Mañana me leo tu guión.

Van a venir Tom y Penélope.

Steven casi se ha comprometido a hacerla.

Este fin de semana me leo tu guión.

No conseguí colárselo a los de finanzas.

Yo escribí esa película, pero los del WGA me quitaron el crédito.

Voy por la mitad de tu guión, pero me está encantando.

Es sólo una sugerencia.

No cambies nada que no quieras cambiar.

A mí me gusta el final, pero a los de investigación de mercado no.

Creo en la redención.

Me encanta la ambigüedad.

Quiero que sea como
Network.

Piensa en los Óscars, no en la taquilla.

Ha funcionado de maravilla en el extranjero.

El estudio me la quitó e hizo un nuevo montaje.

Tu guión sólo necesita un par de retoques.

No es cuestión de ego, sino de hacer las cosas bien.

No creo en el control creativo.

Somos amigos, no?

Harvey está interesado.

Tuvimos diferencias creativas.

Ya sabes que te quiero.

Joe Eszterhas, Hollywood Animal.

5 de julio de 2006

The stupidest motherfucker in a leather jacket

He aquí el reverso tenebroso de Bob Saget, en un vídeo que me hace imaginar un musical de "El Coche Fantástico" en las Vegas, protagonizado por Tom Jones; David Hasselhoff, a pesar de ser más joven, está demasiado botulimizado para volver a ser Michael Knight, así que tendrá que hacer el papel de Devon con peluquín blanco; Pamela Anderson será Bonnie y Gary Coleman el negro de la moto.

1 de julio de 2006

Loca Academia de Lengua

Estaba yo disfrutando de las prácticas sexuales desviadas de “Queer as folk”, y me ha chocado el doblaje. Dado que soy aficionado pero no experto he tardado en situar las voces que escuchaba. Me estaba preguntando si era un doblaje de Madrid o de Barcelona, hasta que han dicho “gay”.

Pero no el [guéi] que se dice normalmente, sino la versión académica. Un [gái] que, no lo puedo evitar, me suena a cabrero. Claro, en Barcelona, con eso del bilingüismo, tienen dudas, y hacen lo que nadie hace en Madrid: mirar el diccionario. ¿"Gai" es? Pues "gai" se queda. Aunque suene a hostias y nadie lo diga en el mundo real.

Porque suena a hostias y nadie lo dice en el mundo real, y sin embargo está admitida por la Real Academia, igual que otros abortos de viejo como güisqui, cederrón o sándwich (sí, con acento). Productos todos de una actitud que, aplicada a la ingeniería genética, corregiría los genes de un negro para que sus hijos no desentonasen en una aldea de caucásicos. Como si la excepción fuese algo perjudicial, y el españolito no fuera capaz de diferenciar excepcionalmente la ortografía de la pronunciación. Algo que hacemos todos los días sin ningún aspaviento, y que, estandarizado, flexibilizaría el lenguaje y lo vacunaría contra esperpentos etimológicos como homofobia (aceptada ya) o "metrosexual" (caerá en nada, ya verás).

Entiendo lo del güisqui: no le vas a pedir a un carajillero de Monforte de Lemos que se invente un nombre para el aguardiente de los guiris, y mal pronunciado, mal queda. Pero coño, el cederrón es seguramente la palabra más fea del castellano. No sé tú, pero yo siempre oí “compacto” cuando estos cacharritos entraban en el idioma, y la verdad es que no sonaba mal. Y ahora, el “cedé” es demasiado socorrido como para estirarlo, que no hace ninguna falta. Sin embargo, los abueletes escogieron el feto más feto de todos, y hasta cambiaron una consonante por el camino, para crear un frankenstein que sólo usan en el grupo Correo (?).

Sándwich es la otra. Como si no hubiésemos comido bocatas toda la vida. O bocadillos, o incluso los emparedados del oso Yogui. Le ponen ese acento nefasto para castellanizarla, a pesar de que en nuestro idioma esa de no se pronuncia y la uve doble no se usa, y si se usa es con sonido de uve: si fuesen coherentes, sería algo como “sánuich”. Sin embargo, la Academia acepta footing, así, tal cual, que es un anglicismo fantasma y, encima, de segunda mano. Footing sí, football no. ¿Por qué? A quién le importa.

El trabajo de los académicos debería ser poner freno a las chorradas que se dicen en los medios de comunicación, para que no contaminen al resto de nosotros y vayamos por la vida cagándola en nuestro hablar. Al menos es lo que parece más sensato, ya que no se puede poner una multa por cada patada al diccionario. Sin embargo, la Academia se dedica, como hemos visto, a buscar la manera más absurda de incorporar anglicismos al español. Otra cosa que hacen es bajarse los pantalones y admitir en el diccionario expresiones que llevan 30 años diciendo que son incorrectas. Bandera blanca, nos rendimos. Aceptamos "barco" como animal acuático.

Así, se dan casos cachondísimos en los que una palabra oficialmente reconocida significa a un tiempo dos cosas contrarias. Por ejemplo, el verbo enervar. En latín, enervare viene de ex- (fuera) y nervus (fuerza, vitalidad). Por tanto, significa “quitarle a uno las fuerzas”, como erradicar es “quitar la (o de) raíz”, eviscerar “quitar las vísceras”, etc. Pero, en algún punto del siglo pasado, a alguien le sonó a nervios, y concluyó que enervar a alguien es "ponerlo nervioso", "sacar a uno de sus casillas". Y la Academia, en vez de corregirlo o al menos negarse a pasar por el aro, lo admite con resignación. Resultado: si digo que Vangelis me enerva nunca sabrás si me relaja mucho o todo lo contrario.

Otra cagada similar y divertida: lívido. Casi siempre que la oímos se refiere a la palidez de alguien, por susto o enfermedad. “Se quedó lívido”. Admitida está, y conviviendo con su significado “real”, o por lo menos el que lleva en la sangre. Del latín livitum, significa “morado”. Total, que estar lívido significa haberse puesto a la vez de dos colores distintos. Como si hubiese una palabra que significase tanto “rojo” como “amarillo”. Diríamos que la bandera española es rojiroja o que tiene dos colores: amarillo y amarillo.

La Academia es la carpintería del lenguaje. El problema es que para ser un carpintero eficaz no sólo hay que tener herramientas, sino fuerza para levantarlas. No veo yo que unos abueletes enterrados en diccionarios tengan el ímpetu necesario para inducir a los medios a que no suelten gilipolleces como las que oímos todos los días: “la práctica totalidad”, “una inmensa mayoría”, “ser presuntamente asesinado”, y otras mil. Han tardado veinte años en entender lo que es un “cedé” (entre comillas, por ilegal), o al menos así ha sido a efectos del idioma. Tardarán otros veinte en descubrir cualquiera de los veintemil vocablos que usamos tú y yo todos los días, hablando de ordenadores, de cine (hacer un travelín, juasjuasjuas), o de prácticas sexuales desviadas, temas los tres en los que el español está a por uvas.

22 de junio de 2006

Querida MPAA:

A continuación, la traducción de la carta que Matt Stone envió a la MPAA durante el proceso de censura de South Park: Bigger, Longer and Uncut:

Aquí está el nuevo montaje de la película de South Park para la MPAA. Quiero decirles exactamente cuáles de sus apuntes hemos aceptado.

1. Hemos mantenido las expresiones “follar con el puño” y “beso negro” en la escena del despacho del orientador. Sin embargo, hemos quitado la palabra “pollas” de “gilipollas” con motivo de nuestra conversación.

2. Hemos eliminado la frase “Dios me ha follado el culo tantas veces...”. Ya no está.

3. A pesar de que aún no está animado, hemos mandado un nuevo storyboard para aclarar la escena del pene de Saddam Hussein. Ahora nunca se llega a ver el pene de Saddam, sino que usa consoladores las dos veces.

4. Hemos metido un plano que deja claro que Winona no dispara pelotas de ping-pong con la vagina. En realidad las golpea con una paleta de ping-pong.

5. Hemos quitado la referencia al “culo sorbedor de semen” de la película. Tenía lugar en la oficina del orientador, y la hemos quitado.

6. Hemos mantenido las escenas con la madre de Cartman y el caballo. Vamos a pelear por este chiste.

Llamen si tienen alguna pregunta.

Matt.

PD: Ésta es la mejor carta de la Historia.


El original se puede ver aquí.

El Enterao (V)

El enterao tiene serios problemas para diferenciar la inteligencia de la estupidez. Suele confundir la calidad con la trascendencia, la profundidad con la pretensión, y, en definitiva, la ética con la estética. Suele otorgar importancia a cosas que no la tienen (el propio cine es una de ellas), e inflar de contenido elementos casuales o deliberadamente vacíos. Su actitud es el resultado de considerar la masturbación mental un acto de inteligencia.
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Por ello, hay momentos en los que el enterao roza casualmente su propia estupidez, pero la descarta de inmediato al confundirla con brillantez analítica. Es el momento definitivo a la hora de catalogar a un enterao, y por ende, a un intelectual cretino: su fascinación por la pintada de "tonto el que lo lea". He aquí la escena:
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Algo acecha entre la niebla. Tras unos segundos de suspense, se adivina una luz rojiza en la blancura. Oh, es el pitillo de Garci, y la niebla es el humo que llena el plató de Qué Grande es el Cine.

Los muy tertulianos contertulios han visionado Reservoir Dogs, y ahora comentan sus entresijos; alguien menciona la anécdota del Plano del Globo Naranja. “Derroche de significación”, “alarde simbólico”, pensarán para sí; alguien habla de la rueda de prensa en la que a Tarantino le preguntaron por ese detalle, y lo que respondió. “Estábamos por allí”, o algo parecido, “y pasó un crío con un globo naranja. Se lo pedí prestado un momento y lo metí en el plano. Imaginé que sería uno de esos detalles que hacen que los gilipollas de los críticos se pajeen durante meses”.

Uno por uno van escogiendo su momento favorito, el plano que más les asombra o la situación más memorable. En esta ocasión lo tienen fácil; hay dónde elegir: la polla de Madonna, los créditos, plano secuencia del Sr. Rubio, la oreja cortada, el cuento del retrete, el disparo fantasma...

Llega el turno de Rodríguez Marchante. “Oti, ¿cuál es tu momento preferido?”
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El puto globo naranja.
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Continuará en... El Enterao (VI).

13 de junio de 2006

The illest motherfucker in a cardigan sweater

Llega un momento en la vida en que uno da el estirón, y el cambio de perspectiva hace que sus padres le parezcan bajitos por primera vez. Al mismo tiempo, uno empieza a indagar en sus figuras, y la silueta de progenitor se desdibuja. En su lugar aparece otra más personal, llena del interés que despierta un tipo al que no conoces a pesar de haber vivido con él toda la vida. Entonces descubres sus anécdotas NC-17, su afición por el cubata, o la vez que se pegó un tiro en la pierna.

Como hijo que soy de la Sra. Televisión, uno de mis mil y un padres se llama Bob Saget. Pues bien, he llegado a ese momento de descubrimiento en el que el papá Tanner pasa de cambiar pañales de niñas a ganar un concurso de contar el chiste de los aristócratas. Vamos, lo mismito que ver a Teresa Rabal lamiendo un vibrador plateado.



G’night, Michelle.

4 de junio de 2006

24 de mayo de 2006

!!!

El Enterao (IV)

Hace algunos años salí durante unos meses con una actriz. En muchas ocasiones fui a buscarla al teatro, a la salida del ensayo, y allí pasé bastante tiempo esperando a que se desmaquillara y duchara, y se rociase de productos hidratantes y compartiera chascarrillos y arrumacos lésbicos con sus compañeras de reparto desnudas. Nunca me dejó participar. Y si por un casual no es esto lo que hacen las mujeres en los vestuarios, prefiero que no me lo digáis.

El caso es que más de un día pasé un rato sentado entre bambalinas con el director de la obra, uno de esos bohemios que arrastran su falta de talento por los foros juveniles y se toman cafés con sus alumnas.

..........YO: Vengo del cine.

..........ÉL: Ah. ¿Y qué has visto?

..........YO: "Starship Troopers". ¿La conoces?

..........ÉL: Sí. Es la de Verhoeven, ¿no?

..........YO: Sí. Es una gansada.

..........ÉL: A mí es que Verhoeven no me hace gracia.

..........YO: ¿No? A mí me gusta bastante.

..........ÉL: Bueno... Me quedo con la época europea.

Alarma. Un Enterao. Hay pocas frases que dejen tan al descubierto la cinefalia de alguien como "prefiero la época europea", y la escucharéis con especial frecuencia hablando de Paul Verhoeven.

..........YO: ¿De verdad no te gusta ninguna de las americanas?

..........ÉL: Pues no. Desde que se pasó al rollo Hollywood...

..........YO: Pues a mí "Robocop" me encanta.

..........ÉL: ¿"Robocop" es suya? Pues sí, la verdad es que está bien. Pero el resto...

..........YO: Hombre, "Desafío Total" es bastante la hostia.

..........ÉL: No, sí. Ésa sí. Mira, no me acordaba.

..........YO: Claro, hombre. Hasta "Instinto Básico" tiene su puntillo.

..........ÉL: Bueno, pero por el guión.

Lo cual es extraño, porque un enterao jamás diría nada bueno de Joe Eszterhas. Llegados a "La Caja de Música", todos pensarán que la escribió Mamet.

..........YO: ¿Y "Los Señores del Acero"?

..........ÉL: ¿Ésa cuál era?

..........YO: La de espadas. Edad Media, Rutger Hauer...

..........ÉL: Ah, sí. No, ésa no me gustó.

Pues es europea. La actriz nos interrumpió con un "estoy lista" y ahí quedó todo.

La filmografía de Verhoeven es irrelevante. No tiene importancia que las otras dos películas europeas suyas que yo he visto me hayan parecido un coñazo. Soy un poco rarito, y vivo con ello. Pero este mangurrián no sólo no sabía de qué estaba hablando, sino que lo hacía en piloto automático. Seguía ese Manual del Enterao que dice que lo americano siempre es peor que lo europeo, especialmente en lo relativo al cine. Me llama la atención no haber oído a ninguno preferir la época europea de Wolfgang Petersen, por ejemplo; y eso que sus mojones, además de más abundantes, hacen que los de Verhoeven huelan a jazmín.

Lo dicho, estad prevenidos. A ver qué dicen de esto.
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Continuará, por supuesto, en El Enterao (V).